miércoles, 4 de junio de 2008

Gracias a DIOS por mi trabajo.


Todos los días por la mañana, despues de encomendarme a Nuestro Señor, llego a la oficina, abro los cajones, enciendo la PC y oooooh, numeros y numeros y mas numeros y estadisticas y porcentajes y valuaciones y vencimientos y papeles sobre papeles y pendientes de los pendientes que deje pendientes y ""MEEEEEEE ESTOOOOOOOY VOLVIEEEEEEENDO LOOOOOCO !!!!!! """ y me pregunto a mi mismo: Mimismo ¿porque no fui veterinario? ¿o dentista? ¿o abogado? ¿o millonario?, el toparte todos los días con lo mismo si te hace caer en una monotonía gruesa.


Pero si es cierto que inmediatamente despues me cae el 20 de que hay mucha gente anda afuera bajo este caloron de la ciudad con una solicitud de empleo en mano buscando una oportunidad. Ansiosos de llevar ingresos a su casa, apoyar con estas necesidades que cada dia son mas caras y aquellos servicios que antes nos eran basicos cada ves mas rapido se convierten en lujos. Doy Gracias a DIOS porque me tiene aqui ocupando un lugar en esta empresa para dar lo mejor de mi, y desarrollar en aquello en lo que me ha dado entendimiento, Gracias porque Le tiene un trabajo a mi esposa y esta carga se hace mas ligera, Definitivo es que la naturaleza humana en ocasiones te impulsa la necesidad de ver economicamente mas alla, buscar mejorar, una estabilidad solvente, pero ese cuento es de nunca abacar, lo entendi hace tiempo, en ese cuento siempre se querra mas.


Hoy, hoy solo doy gracias a DIOS por lo que tengo.


“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Filipenses 4:6.
“echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”. 1 Pedro 5:7.